En los bares, en las esquinas, frente a los puestos de diarios, no había lugar de la Argentina y de buena parte del mundo, en donde no se hablara de lo que ocurría en el marco de aquella revolución, de aquella gesta popular, de aquel sueño colectivo que comenzó un día como hoy, 14 de abril, pero de 1931. Aquel día, cayó una monarquía y se abrió paso a la democracia y a la república. Aquel día, los poetas más geniales, comenzaron a cantar sus versos más hermosos, aquel día, nació la segunda república española.
La república logró el exilio del rey Alfonso de Borbón y asumió el gobierno en representación del pueblo de España. Una de las primeras medidas, fue impulsar la sanción de una Constitución en donde se incorporaran los derechos civiles e individuales, que estaban vedados en el marco de un país que se había quedado en la edad media.
Como todo estado libre y republicano, el nuevo gobierno español comenzó a transformar la sociedad, separando al estado de la anquilosada y tradicionalista iglesia católica, de inmenso poder en la península. Se sancionó la ley de divorcio, la secularización de los cementerios y el carácter laico de la educación. De inmediato, la iglesia se transformó en enemiga de la república.
En el plano económico, se avanzó en una reforma agraria para romper con el monopolio de la tierra en manos muertas.
Desde un inicio, los sectores conservadores de la sociedad mostraron su rechazo al gobierno del pueblo. En el ejército, se iniciaron los conciliábulos para organizar la resistencia armada. La situación política se acentuó en 1936, cuando el Frente popular ganó las elecciones.
El 17 de julio de 1936, se iniciaron los movimientos militares que desembocaron en la guerra civil. El conflicto armado se generalizó en poco tiempo y se internacionalizó. Entre las balas asesinas, cayó el genial Federico García Lorca. Miles de soldados de todo mundo, se incorporaron a las fuerzas republicanas para luchar contra el fascismo. El naciente nazismo alemán, colaboró abiertamente con las tropas conservadoras de Francisco Franco, el jefe de la sublevación contra la república.
La lucha fue cruenta y larga. La aviación alemana bombardeó numerosos pueblos, como Guernica, la población inmortalizada en un no menos inmortal cuadro pintado por Pablo Picasso. La guerra fue una cuestión internacional que se debatió y se discutió en todos los ámbitos. En la Argentina, país de “gallegos”, el tema dividió a la sociedad.